Ibrillos Adefonsus OrdonÜ filius accepit regnum II idus fetaruarii era DCCCCLXIIII. Regnavit annos XLIV, menses, VIII, Ipse allisit Ebrellos

Este relato se completa con unas palabras de la Crónica Profética, que, en su catálogo de los reyes asturianos, dice de Alfonso III: “Este es el que destruyó a Ibrillos” (13). La misma frase había puesto recordando el nombre de Ordoño, el debelador de Albelda: “Ipse allisit Albaida.” Para el anónimo cronista que escribía en aquella región del O ja y del Ebro, Alfonso era el héroe de Ibrillos, como Ordoño lo había sido de Albelda. Hubo allí, por (12) Crón. Silense, ed. de Santos Coco, págs. 34-35. (13) “Adefonsus OrdonÜ filius accepit regnum II idus fetaruarii era DCCCCLXIIII. Regnavit annos XLIV, menses, VIII, Ipse allisit Ebrellos” {Orón. Profét., ed. de M . Gómez-Moreno, 1. c., pág. 623). La cita de E l Himyari puede verse en la edición de Levi Proveneal, pág. 250: “La tercera zona —leemos en la página 248—tiene por centro Tarragona, y comprende las ciudades de Zaragoza, Huesca…, todas las provincias del país del hijo de Sancho, el país de Pallares, Barcelona, Gerona, Ampurias, Pamplona, Oca, Calahorra y Anaaya.” CAP. VIII.—DIEGO RODRÍGUEZ PORCELOS 233 tanto, una acción guerrera que quedó vivamente grabada en la imaginación popular, y que podemos identificar con esa expedición por tierras de Castilla que costó 3.500 muertos a los musulmanes y cuya consecuencia principal fué la destrucción de la fortaleza de Ibrillos con el dominio de los pasos que ponían en comunicación las regiones de Rioja y Castilla. Está Ibrillos en el extremo oriental de la provincia de Burgos, al sur de Miranda y de Cerezo de Río Tirón, y cerca del camino que lleva desde Belorado a Nájera. Un alto cabezo domina el pueblo y el valle fértil, y en su cima se ven todavía restos de antiguas fortificaciones. Allí parece haber sido la batalla de que habla el Silense, varias leguas al sur de las montañas en que habían tenido lugar las luchas de los años anteriores. Y fué en los primeros tiempos del joven monarca, cuando había cumplido apenas los veintiún años, es decir, hacia el 870. Esta victoria aseguró a los cristianos el dominio definitivo de la región. Córdoba hará grandes esfuerzos por recuperar este paso, que había servido de cauce a las invasiones durante tanto tiempo, pero encontrará el camino jalonado de fortalezas que nunca logrará dominar. La frontera queda fijada en la forma que conservará durante medio siglo, como nos la describía un escritor árabe de aquel tiempo, con palabras que nos reproduce un geógrafo posterior. Hablando de las distintas regiones de España, dice El kitab ar-Rawd álMitar de El Himyuri, que la cuarta es Castilla, cuyos castillos más fuertes son los más próximos a los musulmanes, es decir, Grañón, Alkusair, Burgos y Amaya. Grañón será efectivamente, durante toda la época condal, la plaza más importante de Castilla en la zona riojana, y aunque menos importante, Alkusair, hoy Alcocero, mucho más adentro en la tierra llana de la Bureba, tenía también una misión defensiva, como la indica su nombre: el Castillejo. Las dos están a corta distancia de Ibrillos.

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comarcas tan castellanas como Bureba, la Vieja Castilla y Oca

Este gran imperio navarro es efímero, pues a la muerte de Sancho el Mayor vuelve de nuevo a fragmentarse, quedando Castilla independiente corno reino bajo Fernando I, pero sumamente mutilada, pues quedan bajo Navarra comarcas tan castellanas como Bureba, la Vieja Castilla y Oca. Son varias las veces que al enumerar en la documentación aparecen seguidos los tres términos, ¿no será la Vieja Castilla, precisamente la comarca de Belorado, ya que geográficamente está entre Bureba y Oca?

Votos de Fernán González Cerezo

En el documento conocido con el nombre de los «Votos de Fernán González», dado por éste el ario 934, que se conserva en el Archivo Histórico Nacional, carpeta 1048, dice: «dudum politicam Cerezo cum suis villis ad mon alfocem pertinentibus. Per domus singulos ariencos… Valle de Sant Vicenti cum Petroso, Grannione cum suis villis… Valle de Loranzo cum suis villis ad suas alfoces partinentibus per omnes domus…»

el castillo de Cerezo, que fue el más importante de toda esta comarca durante el medievo,

Los castillos de esta reducida zona están, mejor dicho, estaban, pues hoy no queda más que una mole del de Belorado (5), situados de tal forma que toda la comarca podía estar vigilada constantemente, pues desde la fortaleza de Ibrillos se alcanzaba a divisar, a un lado, la de Grarión; a otro, el de Villaypum; al otro, el castillo de Cerezo, que fue el más importante de toda esta comarca durante el medievo, desde el que se abarcaba el (4) PASCUAL MADOZ, Diccionario geográfico – histórico – estadístico de España. (5) Poblados, Monasterios y Castillos desaparecidos en la provincia de Burgos. — 605 — de Belorado y desde éste hasta el de Villafranca, paso obligado para los ejércitos de invasión. En dirección hacia la Bureba, cuya zona limite es la Loma, árida y esteparia está. Castil de Carrias, hoy apenas un villorrio, donde se sabe que hubo un castillo, hoy totalmente desaparecido. No debe extrañarnos lo que dice Fray Justo Pérez de Urbel al referirse a esta tierra de Oca y Belorado llamándola «riñón de Castilla» (6), pues si el nobre le viene, como sostienen la mayor parte de los historiadores, de los castillos que en la zona había, pocas veces se habrá, puesto con más propiedad el nombre a una tierra. Sobre el origen